Las asociaciones de mujeres: pasado y presente


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XII encuentro de asociaciones, Madridejos, Villafranca de los Caballeros y Consuegra (Castilla la Mancha)

Ayer estuve impartiendo una ponencia sobre lo que implica el empoderamiento de las mujeres y posteriormente dinamizando un taller con mujeres responsables de las Juntas Directivas de varias asociaciones de los municipios de Madridejos, Villafranca de los Caballeros y Consuegra (Castilla-La Mancha). Las actividades se enmarcaban dentro del XII encuentro de Asociaciones que, como cada año, promueven los Centros de la Mujer de esos municipios con apoyo de del Instituto de la Mujer y de los respectivos Ayuntamientos, desde aquí mi agradecimiento a las técnicas y concejalas del área de  igualdad por confíar una vez más en mi trabajo.

Me pareció interesante plasmar parte de lo trabajado y vivido ayer para una reflexión conjunta, sobre todo, para compartir con las profesionales que trabajan en ámbitos de Igualdad y género. Me suelen demandar que intente motivar a las mujeres de asociaciones para que participen más activamente y también, para que orienten las actividades con mayor perspectiva de género.

Así que ahí voy…

La dificultad para poder cambiar lo que no vemos.

Unos días antes del encuentro envié un cuestionario a las asociaciones con preguntas de interés para trabajar en el taller de la tarde. La primera pregunta era si habían percibido situaciones de desigualdad a lo largo de sus vidas por el hecho de ser mujeres que, además, viven en entornos rurales donde los roles de género suelen estar más marcados.

La inmensa mayoría respondió que ¡no! Primera sorpresa teniendo en cuenta que la media de de edad de las integrantes está entre 50 años en adelante. Cuando comenzamos a trabajar en el taller fueron saliendo las desigualdades que tuvieron que enfrentar y, también, como se naturalizan hasta el punto de no percibirlas a nivel racional, otra cosa son los malestares que genera la vivencia de la desigualdad y que se expresan con síntomas diversos: depresiones, ansiedad generalizada, baja autoestima, inseguridad e infravaloración…

Tomar conciencia de lo que nos somete supone el primer paso para cambiarlo.

Fuimos analizando y reflexionando sobre los aprendizajes tempranos y los mandatos de género que se interiorizan con tal eficacia que una solita va tomando decisiones que implican autorrenuncias y postergaciones de proyectos propios y adoptando actitudes de resignación y paciencia infinita por “Amor” a la familia, de la manera mas “natural” del mundo.

Poco a poco, tal como conviene indagar sobre aquello que nos cuesta ver, fueron emergiendo los conflictos sentidos y pudimos relacionarlos con los hechos y situaciones que los provocan o provocaron. De este modo se fueron desnaturalizando las prácticas opresivas que operan con total naturalidad.

Un punto de partida esencial para salir de los sometimientos incorporados como valores impuestos desde la tiranía del género, es reconocerlos, ser conscientes de ellos y tratar de analizar, que no victimizar o reprobar a quienes se someten, el coste que conlleva dejar de ser agente activo de la vida, para pasar a ser sujeto pasivo cuyo fin prioritario se orienta a agradar y facilitar la vida de los otros/as como máxima vital.

Para reforzar la autoestima es de gran ayuda comenzar a poner en valor lo que somos, podemos y fuimos consiguiendo a lo largo de la vida.

Poner en valor las capacidades, los méritos, los logros obtenidos, aunque no reconocidos desde los parámetros que prestigian los valores determinados desde el ámbito público, ayuda a fortalecer la autoestima, refuerza el autoconcepto y estimula la autoconfianza.

El tomar conciencia del valor que implica la ética del cuidado y el beneficio que reporta para quienes lo reciben y también para quienes cuidan, si además de cuidar a otros, queda espacio para el propio autocuidado, es un ejercicio de gran utilidad para entender que el mundo laboral, social, político económico, no podría sostenerse de ningún modo sin la necesaria cooperación y cuidados mutuos.

Muchas mujeres encuentran una gran dificultad en nombrar sus capacidades o valores fuera de la paciencia, la generosidad, el haber sacado adelante a la familia, el cuidar a los padres… Nombran lo que hacen, no sus capacidades y competencias. Se autoetiquetan con aquellos rasgos que se asocian con la incondicionalidad como virtud máxima de lo “femenino”, pero les cuesta identificar y definir competencias y recursos que fueron desarrollando a lo largo de su existencia y que las facultaron para enfrentar y superar múltiples visicitudes. Los “poderes vitales” que nombra Marcela Lagarde.

El coraje, el tesón, la valentía de enfrentar y superar situaciones duras, la creatividad para resolver contingencias varias, la capacidad de trabajo en explotaciones agrarias o ganaderas, además del trabajo doméstico y de cuidados… ¿Qué no podrían haber conseguido si hubiese orientado las energías y el empeño hacia si mismas?

El asociacionismo supuso un hito para la participación social y política de las mujeres como grupo organizado.

Las mujeres que viven en el medio rural, deben superar aún mayores barreras de desigualdad que las que viven en entornos urbanos, más allá de las particularidades y factores diversos condicionantes o favorecedores en cada caso y contexto. Por ello, el asociacionismo en sus inicios supuso un hito de gran importancia para promover la participación de las mujeres desde espacios propios y también, para compartir inquietudes y buscar alternativas conjuntas para salir del encierro que impone el mundo doméstico como destino.

Desde esas experiencias y vivencias fueron expresando y tomando conciencia sobre lo que aportó a su crecimiento personal como mujeres, el haber participado en la asociación a lo largo del tiempo: ampliar su mundo, atreverse a tomar iniciativas aunque no fuesen del agrado de familias o parejas, volver a estudiar, ayudar y sentirse ayudadas, compartir, salir de la soledad tras una separación o viudedad… A no ver la vida “entre visillos” como nos muestra la fantástica novela de Carmen Martín Gaite.

La asociación fue un espacio seguro donde poder animarse a ser ellas mismas y, de paso, a mejorar de muchas de las sintomatologías que venían arrastrando:“Dejé de tomar pastillas para dormir”, expresaron muchas mujeres.

¿Qué diferencia en “esencia” a una asociación de mujeres de otro tipo de asociacionismo?

Otros temas que fuimos abordando en el taller, tenían que ver con los retos que deben enfrentar las asociaciones de mujeres en este momento y los objetivos que deberían marcarse para no perder de vista el sentido esencial que debería movilizar a la acción: habilitar espacios que propicien el empoderamiento individual y colectivo de las mujeres.

Esto es lo que en esencia diferencia una asociación de mujeres de otro tipo de asociacionismo, tener como fin y meta, el contribuir a promover el empoderamiento de las mujeres, en este caso, impulsando la participación de las socias a través de la toma de conciencia de su poder transformador como agentes de vital importancia para el desarrollo y sostenibilidad del medio rural: pasar de meras proveedoras de cuidados a sujetas de derechos y con poder para incidir, decidir y transformar aquello que limita el disfrute de derechos por posibilidades para poder vivirse más libres.

La necesaria perspectiva de género en la programación de proyectos y actividades. 

Otro reto importante que se les plantea a muchas asociaciones de mujeres en este momento, es cómo estimular la participación de las socias y su motivación hacia actividades que no sean sólo meros espacios para el entretenimiento sin más. Ahí también estuvimos viendo fórmulas y posibles estrategias. El coaching ayuda muy mucho a generar pensamiento y reflexión consciente.

Hay diversos factores que condicionan o favorecen la participación y la implicación. La edad es uno de ellos, la dificultad para consensuar decisiones y tratar de dar respuestas ajustadas a las distintas necesidades o expectativas de las socias, otro.

La necesidad de reforzar competencias de inteligencia emocional y de liderazgo.

Ejercer el rol de liderazgo, contar con herramientas para negociar las discrepancias, establecer normas básicas de funcionamiento y límites claros, son algunos de los retos que también deben afrontar muchas integrantes de las juntas directivas como lideresas que son en este rol para el que fueron elegidas por mayoría.Otro tema a trabajar como vimos. 

Porque si el aprendizaje interiorizado se orienta a dar gusto a todos y todas ¿cómo vamos a abordar los conflictos que surgen en las relaciones cotidianas dentro de cualquier grupo humano? ¿Cómo vamos a sentirnos capaces de poner límites a las demandas no ajustadas, si en vez de expresar desacuerdos o decir no, nos enseñaron a callar para evitar “líos”… 

Este tema sin les interesó y mucho: Ahora ya saben que necesitan desarrollar competencias de inteligencia emocional y de liderazgo para poder dinamizar las asociaciones desde el rol que les corresponde como mujeres capaces de ser, además de generosas, pacientes y valientes, lideresas activas de sus comunidades.

Ahora toca poner en práctica poco a poco lo que ayer trabajamos. En eso se quedaron y muy contentas por cierto y yo, más aún¡¡¡ Al final, quedó en el aire el concepto de sororidad como una forma deseable de relación entre mujeres diversas, únicas y múltiples.

 

 Carmen Barquín

La llave mágica para lograr nuestros propósitos: Foco, propósito, actitud, competencias y oportunidades.


Este año se conmemora el centenario del nacimiento de Gloria Fuertes. Una gran poeta y mujer vital que fue denostada durante el franquismo por su condición de mujer libre, rebelde, profundamente humana, pacifista y lesbiana.

Al leer la biografía de Gloria Fuertes, enseguida vamos observando rasgos de personalidad que la definían desde una edad temprana y, también, una actitud vital y pasiones que la impulsaban hacia sus metas: quería escribir poesía y le gustaba mucho el deporte. Su  familia no entendía ni una cosa ni la otra, y claro, oponían resistencia…

El viaje de la heroína

Como nos demuestra el mito, los héroes tienen que superar muchas pruebas de valor y enfrentar muchos “dragones” antes de lograr su misión. En el caso de las heroínas, ¡muchas más!

En el caso de Gloria Fuerte, lo primera prueba que tuvo que vencer fue la resistencia de su madre que la llegó incluso, a castigar, cuando la veía devorar libros. En esa época y en un contexto socioeconómico de pobreza, la lectura era considerada como pérdida de tiempo, sobre todo para las mujeres.

A los 14 años la madre la matriculó en el Instituto de Educación Profesional de la Mujer donde obtuvo diplomas de taquigrafía y mecanografía, Higiene y Puericultura. Pero ella no quería ser niñera, ni costurera como la madre y se matriculó en Gramática y Literatura. Sus primeros versos los escribe con 14 años.

Cuando tenía 15 años su madre se murió y Gloria comienza a trabajar como contable en una fábrica, donde “entre cuenta y cuenta escribía poemas”. Esto nos habla de su capacidad de lucha y superación y también, de un sentido realista de la vida: tenía que aportar dinero a la familia y en ese momento, no lo podía obtener con la poesía. Pero no desiste en su objetivo. Paciencia, tesón, esfuerzo y perseverancia, son otros rasgos que la definen. Sigue leyendo

Programa intensivo de coaching por videoconferencia (Skype)


¿Qué tal regalarte unas sesiones intensivas de coaching?

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Programas intensivos de coaching

Tratando de ofrecer respuestas a las distintas necesidades que me van planteando, y que voy observando, pongo en marcha programas intensivos de coaching a través de videoconferencia para trabajar sobre tres temáticas concretas: optimización de tiempo, comunicación asertiva y autogestión emocional.

Superar obstáculos que nos impiden lograr algo que deseamos con fuerza, no siempre tiene porque implicar una gran inversión de tiempo y esfuerzo. A veces, cuando tenemos claro qué queremos y nos comprometemos a trabajar para lograrlo, podemos obtener resultados eficaces en poco tiempo. El coaching entrena para conseguir resultados donde antes se percibían límites.

No ofrezco fórmulas mágicas porque las desconozco, aunque sí sé que pudo ayudarte a que identifiques dónde están los nudos que te “atan” y cómo ir dando pasos para que liberes todas las capacidades que hay en ti.

Lo que os ofrezco.

A) OPTIMIZAR EL TIEMPO: Clarificar tus usos del tiempo para realizar un diagnóstico sobre lo que debes resituar, concretar los objetivos que te planteas en distintas áreas y establecer una planificación de tareas ajustadas en tiempo para llegar ahí. Analizar tus principales ladrones del tiempo Tres sesiones de una hora de duración respectivamente a lo largo de tres semanas, 120€

B) COMUNICACIÓN ASERTIVA: Analizar en qué situaciones percibes que no fluye la comunicación, con qué tipo de personas y en qué contextos. Identificar tus filtros en la escucha y tu estilo de comunicación habitual; incorporar habilidades de asertividad para expresar tus opiniones y sentimientos con autoconfianza (mensajes “yoicos”). Cuatro sesiones de una hora de duración respectivamente a lo largo de cuatro semanas, 150€

C) AUTOGESTIÓN EMOCIONAL: Diferenciar pensamientos, sensaciones, sentimientos y emociones. Tomar conciencia de tus puntos de “susceptibilidad” y la manera habitual de responder y actuar -¿Qué te dices a ti misma? Conocer que técnicas de autocontrol emocional te pueden ayudar, reformular pensamientos distorsionados y practicar la perspectiva –el vuelo del águila-.Cuatro sesiones de una hora de duración respectivamente a lo largo de cuatro semanas, 150€

 

¿Piensas que es justo lo que necesitarías en este momento? Entonces, ¿Qué te impide probar?


Las sesiones de Coaching por videoconferencia, están pensadas para facilitar horarios y disponibilidad a quienes tengan mayor dificultad para acudir a sesiones y resulta igualmente efectivo, lo digo desde la experiencia con clientes.

 ¿Qué se necesita?

Simplemente disponer de un lugar tranquilo para las sesiones, contar con un ordenador con web cam, micrófono y una cuenta gratuita en Skype.

¿Cómo lo haremos?

Acordaremos con antelación el día y horario para llevar a cabo las sesiones de del mismo modo que en un proceso de Coaching presencial

El proceso  Coaching online, se puede acompañar con sesiones de apoyo mediante correo electrónico y teléfono.

Si te interesa tener más información o quieres iniciar un proceso intensivo, te puedes poner en contacto conmigo a través de mi cuenta de correo: enpiezascoaching@gmail.com

Grupos de reflexión: un espacio para el cambio compartido


 

Eso es el aprendizaje. Usted entiende algo de repente y entiende toda su vida pero de una forma nueva. (Doris Lessing)

¿Cuántas personas viven cada día múltiples malestares debido a situaciones o relaciones laborales difíciles? ¿Cuántas personas querrían finalizar relaciones amorosas no gratificantes pero vuelven una y otra vez al mismo lugar? ¿Cuántas personas se quedan atrapadas en la angustia de rupturas o pérdidas no deseadas?  ¿Cuántas veces las relaciones familiares nos producen dolor y no damos con la clave para salir de dinámicas estériles aún deseándolo?

Los grupos de reflexión, son espacios de ayuda para compartir malestares internos, repensar sobre los modos de enfrentarlos y explorar soluciones y respuestas diferentes de afrontamiento, en un marco de interacción grupal para la colaboración y cooperación mutuas.

Y ese proceso no tiene por ser “doloroso” aunque nos duela en el momento ver “eso” que en ocasiones negamos por distintos motivos. Ir descubriendo las claves que nos anclan en situaciones desgastantes, es el primer paso para comenzar a salir de ahí, lo que siempre resulta liberador y eso es motivo de alegría porque nos aporta bienestar y sentimiento de poder hacer cambios.

La interacción que se da en un espacio grupal bien dinamizado, genera una energía positiva para los cambios individuales y colectivos. La suma de miradas que aporta el grupo sobre la forma de percibir una situación determinada, nos aporta perspectiva y apertura en nuestros esquemas mentales y también emocionales.

Vivir esta experiencia con otras personas con las que no nos ata ningún condicionamiento previo y dentro de un espacio seguro y confiable donde mostrarnos y expresar sin temor a enjuiciamientos, nos libera y ayuda muy positivamente a transitar hacia esos cambios deseados. También, a disfrutar en el proceso al compartir emociones, temores, soluciones, risas y disfrute por momentos. O lo que es lo mismo: compartir la vida para poder vivirla con mayor plenitud.

Os invito a probar ¿qué podéis perder? Siempre tendréis la libertad de elegir estar o salir. ¿Os animáis?

Os dejo un link a la información detallada: grupos de reflexión

Taller “Malabaristas de la Vida”


En el taller intensivo de Coaching “Malabaristas de la Vida”,  encontrarás un espacio dinámico y práctico donde repensar nuevas formas de gestionar tu tiempo, focalizando lo importante, reconociendo tus recursos, identificando las dinámicas ineficaces a modificar y entrenando nuevas habilidades que te impulsen  hacia un mayor equilibrio y bienestar.


¿A quién va dirigido?

A mujeres profesionales por cuenta ajena, autónomas y/o freelance, con interés en mejorar su gestión del tiempo, la toma de decisiones y la planificación del trabajo en equilibrio con la vida personal, social y/o familiar.

¿Por qué este taller de Coaching?

El peso de la mochila vital

La vida de una profesional independiente o autónoma no es un camino de rosas, aunque sí puede ser una opción laboral gratificante y rentable. Para ello, resulta necesario detectar a tiempo los escollos a superar y poner en marcha las estrategias ajustadas en los momentos precisos para que el trabajo no suponga una fuente de estrés que condicione el bienestar personal en el día a día.

Muchos de los escollos, incluyen también, las sobrecargas de trabajo asumidas “unilateralmente” por no pocas mujeres como consecuencia de los roles de géimagesCAXQ2KE6nero que nos asignan las responsabilidades familiares y de cuidado vincular. ¡Ímproba tarea¡

En el intento de dar respuestas a “todo” y a todos, podemos confundir los límites que separan lo posible, de la fantasía ilusoria de “poder con todo”. Estos procesos generan desgaste y sentimientos de impotencia, agotamiento o frustración.

Algunos proyectos de emprendimiento “fracasan”, o renunciamos a un mayor desarrollo profesional, no por incapacidad o falta de inquietud, sino por el desgaste personal que conlleva esa sobrecarga física y emocional.

La gestión del tiempo ha de incluir un tiempo para pensar, para dedicarse a una misma, así lograremos muchos más objetivos con menor coste de energía. Por ello resulta necesario encontrar espacios donde parar, repensar, contrastar y compartir otras “miradas” que pongan luz en las zonas que generan malestar.

¿Qué queremos conseguir?

Impulsar cambios positivos en el modo de hacer, pensar o gestionar vuestros proyectos, aportando herramientas efectivas para operativizar el tiempo atendiendo a lo importante que no siempre coincide con lo que a una le parece necesario e incuestionable.

¿Cómo lo vamos a hacer?

De manera práctica, dinámica y participativa. La metodología de coaching grupal produce resultados sorprendentes de forma inmediata. El pensar en grupo genera movimientos significativos en lo individual en interacción creativa con las otras, al tiempo, que promueve sinergias de cooperación productiva y redes de apoyo mutuo entre mujeres profesionales.

¿Sobre qué aspectos vamos a incidir?

Vamos a dar respuesta a estos interrogantes y a las inquietudes que vayan surgiendo:

¿Te cuesta desconectar del modo trabajo?

¿Te sientes estresada ante la multiplicidad de roles a asumir, profesional, madre, hija, compañera afectiva?

¿Te ocupas o te preocupas?

¿Delegas diferenciando tareas y responsabilidades?

¿Tiendes a asumir más de lo que puedes gestionar?

¿Sientes que debes “poder con todo”? ¿Y qué resultados obtienes?

¿Diferencias entre hacer bien el trabajo o hacerlo perfecto?

¿Reconoces tus ladrones del tiempo?

¿Cómo negocias con la autoexigencia?

¿Te resulta complicado poner límites de forma asertiva?

Tú gestión del tiempo, ¿te incluye a ti?

Si te sientes identificada con estas cuestiones, ¡Vamos a trabajar juntas¡


Duración del taller: 10 horas distribuidas en dos jornadas de trabajo: viernes de 17:00 h a 20:00h y sábado de 10:00h a 14:00h y de 15:30 h a 18:30 h.

Fechas: viernes 3 de febrero y sábado 4 de febrero de 2017.

Lugar: Madrid centro, acceso Metro Menéndez Pelayo, Atocha Renfe y Pacífico.

Coste: 125€ asistente

*Grupos reducidos, máximo 10 asistentes.

Para reservar tu plaza envía un correo a: enpiezascoaching@gmail.com.